



Un bizcocho casero, aromático y esponjoso, donde el limón aporta frescor tanto en la miga como en el acabado final. El glaseado realza el sabor cítrico y aporta un contraste dulce y delicado.
Ingredientes
Para el bizcocho
• 2 huevos
• 225 g de azúcar
• Ralladura de 1 limón
• Zumo de 1 limón
• 125 g de yogur natural
• 80 g de aceite
• 60 g de leche
• 10 g de semillas de amapola
• 200 g de harina
• 8 g de levadura química
• 2 g de sal
Para el glaseado de limón
• 200 g de azúcar glas
• Zumo de ½ limón
(si fuera necesario, añadir poco a poco más zumo de la otra mitad hasta obtener la textura deseada)
Paso a paso
1. Infusiona la amapola
Mezcla la leche con las semillas de amapola y deja infusionar unos minutos. Reserva para añadir en frío.
2. Aromatiza el azúcar
En un bol, coloca el azúcar y la ralladura de limón. Frótala con pequeños pellizcos entre los dedos para liberar el aroma y los aceites esenciales del limón.
3. Bate huevos y azúcar
Añade los huevos y bate hasta obtener una mezcla clara, perfumada y ligeramente esponjosa.
4. Añade los líquidos principales
Incorpora el yogur, el aceite y el zumo de limón, mezclando hasta integrar.
5. Incorpora la leche infusionada (en frío) Añade la leche con las semillas de amapola ya fría y mezcla suavemente.
6. Añade los ingredientes secos
Incorpora la harina, la levadura y la sal, previamente tamizadas. Mezcla lo justo, sin sobrebatir.
7. Vierte en el molde
Vierte la masa en un molde de 22 cm de diámetro, previamente engrasado.
8. Horneado
Hornea a 180 ºC durante 40 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio.
9. Enfriado
Deja reposar unos minutos, desmolda y deja enfriar completamente.
Glaseado de limón
1. Coloca el azúcar glas en un bol y añade el zumo de ½ limón.
2. Mezcla hasta obtener un glaseado liso y fluido.
3. Si la textura es demasiado espesa, añade poco a poco más zumo del medio limón restante hasta conseguir la consistencia deseada.
Decoración
Vierte el glaseado sobre el bizcocho ya frío y deja que caiga de forma natural. Decora al gusto. En nuestro caso, el toque final lo dimos con pétalos comestibles, presentándolo y decorándolo en un cajete, aportando un acabado delicado y artesanal.
