Trucos para que la nata no se corte

La nata montada es una crema de leche que ha sido previamente batida. Para conseguir su textura cremosa y su consistencia espesa características se tiene que ir incorporando aire de manera progresiva.

Esto, aunque pueda parecer sencillo, esconde sus trucos, ya que si batimos la nata en exceso se pueden romper los glóbulos de grasa y cambiar totalmente su apariencia, cortándose y adquiriendo una apariencia terrosa.

Aquí te dejamos unos trucos para que la nata no se te corte, puedas prepararla sin problemas y que luzca firme y deliciosa.


1. El primer punto, y uno de los más importantes, es que la nata tiene que estar bien fría. Nosotros recomendamos que esté, al menos, 5 horas en la nevera antes de utilizarla o 30 minutos en el congelador. También es recomendable que el bol que vayas a usar sea de cristal o acero. Así como, que tanto el bol como las varillas reposen unos 30 minutos en el congelador antes de utilizarlos, aunque siempre hay que tener cuidado en no congelarlos. Mantener las herramientas frías es muy importante, debido a que es imposible montar bien una nata si la grasa que la compone está caliente.


2. La nata que vayas utilizar es muy importante que contenga entre el 35 y el 40 % de materia grasa, si contiene un porcentaje inferior será muy complicado que te pueda montar correctamente.


3. La forma de batir es un punto a destacar, es importante batir de menor a mayor intensidad, es decir, batir suave al principio e ir aumentando progresivamente a medida que veamos que va cogiendo consistencia. Así conseguiremos una mejor uniformidad de la nada y una textura y apariencia más consistente.


4. Hay un truco que me dio un amigo cocinero que me ha resultado muy útil, no es otro que utilizar nata vegetal a partes iguales con nata de origen animal. Esto hace que aguante mucho más tiempo firme y si necesitas utilizarla para rellenos y pasteles te durará mucho más tiempo en perfecto estado. No obstante, hay gente que utiliza estabilizantes (leche en polvo, gelatinas o preparados) para conseguir resultados similares, pero emplear nata vegetal nos parece una manera mucho más natural.


5. El azúcar es importante añadirlo al principio, porque ayudará a coger consistencia a la nata, sin importar que esta sea de origen animal o vegetal. En cambio, a mí me gusta más usar azúcar glasé, simplemente porque la textura es mucho más interesante.


6. Si una vez que hayas conseguido la textura que deseas quieres verter algún líquido con una temperatura diferente sobre la nata, es recomendable que la metas en la nevera para que no pierda densidad y no se corte. Este acto, que puede parecer una tontería, es muy importante, porque te puede arruinar un buen trabajo cuando ya tenías la nata lista.

La nata es un producto increíble. Si sigues estas pautas podrás conseguir lo mejor de ella. Te animamos a que lo pruebes y que nos cuentes tu experiencia.

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