


Con la llegada del otoño, la calabaza se convierte en la gran protagonista de nuestras cocinas.
No solo es un producto muy importante en esta temporada, sino también un alimento con un altísimo poder nutricional. Es rica en betacarotenos, vitamina A y antioxidantes, lo que la convierte en una aliada perfecta para fortalecer el sistema inmunitario y cuidar la piel. Además, su bajo contenido calórico y su sabor naturalmente dulce la hacen ideal para postres y recetas saludables.
Con ella podemos elaborar fantásticas recetas que llenan de color y sabor nuestros días más frescos.
Y si la combinamos con mandarina, obtenemos un tándem perfecto: la acidez cítrica de la mandarina realza el dulzor suave de la calabaza, creando una mezcla deliciosa que enriquece y da un toque especial a muchos postres de nuestra repostería.
Hoy os proponemos esta Pavlova de calabaza y mandarina, un postre elegante, ligero y lleno de contrastes.
Ingredientes para la Pavlova:
- 6 huevos
- 250 g de azúcar
- 1 cucharada de vinagre blanco
- 1 cucharada de esencia de vainilla
- 15 g de almidón de maíz (maicena)
Ingredientes para la crema Chantilly:
- 200 ml de nata para montar (mínimo 35% MG)
- 50 g de azúcar glas
Ingredientes para la mermelada de calabaza y mandarina:
- ½ calabaza grande (aprox. 400 g)
- 2 mandarinas grandes
- 200 g de azúcar
- Un chorrito de zumo de limón
Decoración:
- Flores comestibles al gusto
- Gajos o trocitos de mandarina
Elaboración paso a paso:
1- Preparar la base de Pavlova
Bate las claras de los huevos a punto de nieve hasta que estén bien firmes. Añade poco a poco el azúcar sin dejar de batir, hasta obtener un merengue brillante y consistente.
Incorpora el vinagre, la esencia de vainilla y el almidón de maíz. Mezcla suavemente con movimientos envolventes.
2- Hornear la Pavlova
Coloca el merengue sobre una bandeja forrada con papel de horno, formando un círculo de unos 20 cm.
Hornea a 120 °C durante 1 hora y 15 minutos.
Apaga el horno y deja enfriar dentro con la puerta entreabierta.
3- Preparar la mermelada de calabaza y mandarina
Corta la calabaza en trozos pequeños y ponla en un cazo con las mandarinas troceadas, el azúcar y el zumo de limón.
Cocina a fuego medio durante 25–30 minutos hasta que la mezcla espese. Tritura ligeramente si deseas una textura más fina.
4- Montar la crema Chantilly
Bate la nata bien fría con el azúcar glas hasta que monte y tenga textura cremosa.
5- Montar la Pavlova
Coloca la base de merengue sobre un plato. Extiende una capa de crema Chantilly y añade por encima la mermelada de calabaza y mandarina.
Decora con flores comestibles y gajos de mandarina para darle un toque fresco y natural.
Resultado final
Una Pavlova ligera, suave y llena de matices otoñales, donde la calabaza aporta cremosidad y dulzura, mientras que la mandarina añade ese punto cítrico que equilibra y refresca el conjunto.
Os animamos a que la preparéis en casa
Cualquier duda que tengáis, por favor, no dudéis en escribirme o contarme vuestra experiencia.
