Tarta de queso de cabra y mandarina Clemenules

La mandarina Clemenules forma parte de la historia de nuestra tierra. Su origen se encuentra en Nules, donde en 1953 apareció de forma natural a partir de una mutación de la clementina Fina. Desde entonces, esta variedad se ha convertido en uno de los productos más representativos de la Plana Baixa y de los campos del sur de Castellón.

En esta receta combinamos su aroma con la suavidad del queso crema y el sabor del queso de cabra. La base de galleta aporta el toque crujiente y la mermelada de Clemenules completa la tarta con un contraste cítrico que acompaña muy bien a la cremosidad del relleno.

Una propuesta inspirada en Gastrofest Castelló Sud⁠, la feria gastronómica de la Clemenules de la Plana, que se celebra los días 14 y 15 de noviembre de 2026 en la plaza Joan Pau II de Xilxes. Un encuentro para disfrutar de los productos de proximidad, la gastronomía local, los showcookings y la música en directo.

Ingredientes

Para un molde desmontable de 28 cm, aproximadamente 12–14 raciones.

Para la base

  • 300 g de galletas tipo Digestive.
  • 130 g de mantequilla.

Para el relleno

  • 800 g de queso crema.
  • 200 g de queso de cabra sin corteza.
  • 5 huevos L.
  • 400 ml de nata para montar, con un mínimo del 35 % de materia grasa.
  • 220 g de azúcar, preferiblemente moreno.
  • 1 cucharada colmada de maicena, aproximadamente 20 g.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla.
  • La piel de una mandarina Clemenules, solo la parte naranja.

Para la cobertura

  • 250–300 g de mermelada de mandarina Clemenules.

Para decorar

  • Flores comestibles.
  • Kumquats o naranjas chinas.
  • Hojas de mandarino, únicamente como decoración.

Paso a paso

1. Preparar la base

Precalentamos el horno a 180 °C, con calor arriba y abajo. Forramos la base del molde con papel de horno y engrasamos ligeramente los laterales.

Trituramos las galletas hasta obtener una textura fina. Derretimos la mantequilla y la mezclamos con las galletas hasta que quede bien integrada.

Repartimos la mezcla sobre la base del molde y presionamos con el dorso de una cuchara para conseguir una capa compacta y uniforme. Horneamos durante 10 minutos y reservamos.

2. Infusionar la nata

Lavamos bien la mandarina Clemenules y retiramos la piel con un pelador, evitando la parte blanca para que no aporte demasiado amargor.

Ponemos la nata en un cazo junto con la piel y calentamos suavemente, sin que llegue a hervir. Retiramos del fuego, añadimos la esencia de vainilla y dejamos reposar durante 15 minutos con el cazo tapado.

Retiramos la piel de mandarina.

3. Incorporar el queso de cabra

Rallamos o troceamos el queso de cabra, previamente desprovisto de corteza, y lo incorporamos a la nata todavía caliente.

Removemos hasta que se integre. Si es necesario, calentamos un poco más a fuego suave y trituramos brevemente para obtener una crema fina. Dejamos templar.

4. Preparar la mezcla

Ponemos el queso crema y el azúcar en un bol y mezclamos hasta conseguir una textura homogénea.

Añadimos los huevos de uno en uno, mezclando suavemente después de cada incorporación. Agregamos la nata aromatizada con el queso de cabra y, por último, la maicena tamizada.

Mezclamos hasta integrar todos los ingredientes, procurando no incorporar demasiado aire.

5. Hornear la tarta

Bajamos la temperatura del horno a 170 °C, con calor arriba y abajo.

Vertemos el relleno sobre la base de galleta y horneamos durante unos 60–75 minutos. El tiempo es orientativo y dependerá del horno y de la altura de la tarta.

Estará lista cuando los bordes estén cuajados y el centro todavía tiemble ligeramente al mover el molde, sin verse líquido. Si la superficie se dora demasiado antes de terminar la cocción, la cubrimos suavemente con papel de aluminio.

6. Dejar enfriar

Apagamos el horno y dejamos la tarta dentro durante 20 minutos, con la puerta entreabierta.

La sacamos y dejamos que pierda el calor. Después la guardamos en la nevera durante un mínimo de 6 horas, preferiblemente hasta el día siguiente, para que el relleno se asiente.

7. Añadir la cobertura de Clemenules

Desmoldamos la tarta cuando esté bien fría y repartimos por encima una capa fina de mermelada de mandarina Clemenules.

El toque cítrico equilibra la cremosidad del relleno y acompaña el sabor del queso de cabra. Si la mermelada lleva un poco de piel, su ligero amargor aporta un matiz muy agradable. La idea es que complemente al queso sin ocultarlo.

Podemos prepararla en casa siguiendo la receta que os dejamos a continuación o elegir una mermelada de Clemenules elaborada por productores de proximidad.

En el Club de Producto Castelló Sud⁠ podéis conocer a productores y empresas del territorio y descubrir sus elaboraciones.

8. Decorar y servir

Decoramos al gusto. En esta ocasión, utilizamos flores comestibles, kumquats cortados en rodajas o por la mitad y unas hojas de mandarino para darle un acabado cítrico.

Lavamos bien la fruta y utilizamos flores cultivadas para consumo alimentario. Las hojas deben estar limpias y ser aptas para el contacto con alimentos; las retiramos antes de comer.

Conservamos la tarta en la nevera hasta el momento de servir.

Mermelada casera de mandarina Clemenules

Una mermelada sencilla para acompañar esta tarta o disfrutar con yogur, tostadas y otros postres.

Ingredientes

  • 500 g de mandarina Clemenules pelada, sin semillas y con la menor cantidad posible de partes blancas.
  • 250 g de azúcar.
  • 1 cucharada de zumo de limón.
  • Un poco de ralladura de mandarina Clemenules, opcional.

Paso a paso

1. Preparar la fruta

Pelamos las mandarinas, retiramos las semillas si las hubiera y eliminamos los filamentos blancos más gruesos. Pesamos 500 g de fruta limpia y la troceamos.

2. Cocinar la mermelada

Ponemos la mandarina en un cazo junto con el azúcar y el zumo de limón. Si queremos potenciar su aroma, añadimos un poco de ralladura, evitando siempre la parte blanca.

Cocinamos a fuego suave durante unos 30–40 minutos, removiendo con frecuencia para que no se pegue. El tiempo dependerá de la cantidad de zumo que tenga la fruta.

3. Ajustar la textura

Podemos dejar pequeños trozos de mandarina o triturar la mezcla para conseguir una textura más fina.

Para comprobar el punto, colocamos una cucharadita sobre un plato frío y esperamos unos instantes. Debe espesar al enfriarse, pero seguir siendo fácil de extender. Conviene retirarla del fuego antes de que quede demasiado densa.

4. Enfriar y conservar

Dejamos templar, pasamos a un recipiente limpio y guardamos en la nevera. La utilizamos completamente fría para cubrir la tarta.

Esta mermelada es para consumir en pocos días y conservar refrigerada; no está preparada como conserva para guardar a temperatura ambiente.

Una tarta cremosa, aromática y con el sabor de la Clemenules como protagonista. Una forma de llevar a nuestra mesa los cítricos de Castellón y dar espacio a los productos de proximidad.

Animaos a prepararla y contadnos en comentarios qué os ha parecido.

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