Flan de limón con flor de azahar

Si buscas un postre casero que sea fresco, cremoso y con un toque especial, este flan de limón con flor de azahar te va a conquistar. Tiene una textura suave que se deshace en la boca, el equilibrio perfecto entre dulzor y acidez, y ese aroma delicado que lo convierte en un postre elegante sin necesidad de complicarse en la cocina. Es ideal para una comida en familia, una merienda especial o para sorprender a tus invitados con una receta diferente y deliciosa.

Además, es una receta muy sencilla de preparar: no necesitas ingredientes difíciles de encontrar y el resultado queda espectacular. El secreto está en combinar el frescor natural del limón con la cremosidad de los yogures y la leche condensada, logrando un flan ligero pero lleno de sabor.

Ingredientes:

• 4 huevos

• 2 yogures naturales sin gluten (125 g cada uno)

• 1 bote pequeño de leche condensada (370 g)

• 130 ml de leche evaporada

• Zumo de 2 limones medianos

• Ralladura de 2 limones

• 70 g de azúcar (para el caramelo)

• Flor de azahar comestible para decorar

Paso a paso:

  1. Empieza preparando el caramelo: pon el azúcar en una sartén o cazo a fuego medio y deja que se derrita poco a poco sin remover demasiado, solo moviendo el recipiente para que se reparta. Cuando tenga un color dorado, viértelo con cuidado en la base del molde y repártelo bien.
  2. En un bol grande, bate los huevos hasta que queden bien integrados, pero sin montar demasiado para evitar burbujas en la mezcla.
  3. Añade los yogures naturales, la leche condensada, la leche evaporada, el zumo de limón recién exprimido y la ralladura. Mezcla suavemente hasta conseguir una crema lisa y homogénea.
  4. Vierte la mezcla en el molde caramelizado. Si quieres una textura más fina, puedes colarla antes de echarla.
  5. Coloca el molde dentro de una bandeja con agua caliente para cocinar al baño maría. Esto hará que el flan se cocine de forma uniforme y quede mucho más cremoso.
  6. Hornea a 170 ºC durante 45–55 minutos. Para comprobar si está listo, pincha con un palillo: debe salir ligeramente húmedo, pero sin mezcla líquida.
  7. Deja enfriar primero a temperatura ambiente y luego en la nevera al menos 4 horas. Este paso es clave para que coja cuerpo y se desmolde perfectamente.
  8. Desmolda con cuidado pasando un cuchillo por los bordes y decora con flor de azahar justo antes de servir.

Trucos para que quede perfecto:

• Usa limones frescos y ralla solo la parte amarilla de la piel para evitar el amargor.

• No batas en exceso la mezcla: así evitarás que salgan agujeritos y la textura será más sedosa.

• El agua del baño maría debe estar caliente, pero sin hervir, para una cocción suave.

• Déjalo reposar toda la noche en la nevera si puedes: estará aún más rico al día siguiente.

• Puedes añadir unas hojitas de menta o un poco más de ralladura de limón al servir para darle un acabado aún más bonito.

Un postre suave, fresco y elegante que siempre sorprende y que seguro repetirás una y otra vez

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