


Estas galletas de mantequilla con mermelada de fresa son suaves, delicadas y perfectas para cualquier ocasión. Su textura tierna combinada con el dulzor de la mermelada casera las convierte en un clásico irresistible.
Ingredientes
Para las galletas:
- 170 g de harina de trigo
- 100 g de maicena
- 100 g de margarina (fría pero manejable)
- 50 g de azúcar glass
- 2 cucharadas de esencia de vainilla
- 1 yema de huevo
Para la mermelada casera:
- 200 g de fresas
- 80–100 g de azúcar (al gusto)
- ½ vaina de vainilla (opcional)
Decoración (opcional):
- Flores comestibles
- Hojas frescas de salvia
Preparación paso a paso
1. Preparar la masa
- En un bol, mezcla la mantequilla con el azúcar glass hasta obtener una textura cremosa y homogénea.
- Añade la esencia de vainilla y la yema de huevo, e integra bien.
- Incorpora poco a poco la harina de trigo y la maicena, mezclando hasta formar una masa suave y manejable.
2. Reposo de la masa
- Forma una bola con la masa.
- Envuélvela en papel film o cúbrela bien.
- Déjala reposar en la nevera durante 30 a 45 minutos.
Este paso es clave para que la masa se compacte, sea más fácil de trabajar y las galletas mantengan su forma durante el horneado.
3. Formar las galletas
- Saca la masa de la nevera.
- Divide en porciones de aproximadamente 50 g.
- Forma bolitas y colócalas sobre una bandeja con papel de horno.
- Presiónalas ligeramente (formándolas) y haz un pequeño hueco en el centro con el dedo o con la boquilla de una manga pastelera.
4. Preparar la mermelada de fresa
- Lava y corta las fresas.
- Cocínalas en un cazo junto con el azúcar y la vainilla.
- Cocina a fuego medio hasta que espese (unos 15–20 minutos).
- Deja enfriar antes de usar.
5. Rellenar y hornear
- Rellena el centro de cada galleta con la mermelada de fresa.
- Precalienta el horno a 180 ºC.
- Hornea durante 6–7 minutos, hasta que los bordes estén ligeramente dorados.
6. Decoración (opcional)
Una vez frías, puedes decorar con flores comestibles o hojas de salvia para darles un toque especial.
Consejos
- No sobrehornees las galletas; deben quedar claras y suaves.
- Si la masa se ablanda demasiado al trabajarla, puedes volver a refrigerarla unos minutos.
- Puedes sustituir la mermelada casera por una comercial si prefieres ahorrar tiempo.
Resultado
Obtendrás unas galletas suaves, aromáticas y con un centro dulce de fresa, perfectas para acompañar un café o regalar.
